Consejos

Para hacer y presentar tu elevator pitch, nada mejor que unos buenos consejos que te ayudarán:

1. Conoce a tu interlocutor. ¿A quién va dirigido tu mensaje? Ajusta tu discurso y tu presentación a tu interlocutor. Por ejemplo, ¿conoces el tipo de empresas en las que invierte el inversor al que te diriges?

Conoce a tu interlocutor

2. Practica. Delante de un espejo, delante de familiares y amigos, ¡delante de quien sea! Practica hasta que te salga de manera natural, se nota cuando una presentación está poco ensayada. Aprendértelo bien te ayudará a controlar los tiempos, transmitir seguridad y reducir los nervios. Su repetición servirá para poder pulir la presentación y corregir los fallos.

Practica

3. Tienes poco tiempo, ¡conquista! Por regla general dedicamos muy pocos minutos a escuchar algo nuevo. Si quieres captar la atención de tu oyente debes ser diferente. Por ejemplo, busca una frase corta que cautive y que resuma el alma de tu proyecto. La audiencia se quedará con esa frase y la usará para resumir tu idea.

Tienes poco tiempo, ¡conquista!

4. Ser asertivo. No digas “estoy intentando”, “nos gustaría”, “creo que”. Sustituye esas palabras por “voy a hacer”, “sé que esto es”, “estoy seguro de que”. Cuanta más seguridad transmitas, mayor será la confianza que podrás atraer de tus oyentes.

Ser asertivo

5. Anticípate a las preguntas. Tan importante es tener un discurso potente como saber responder a las cuestiones del público. Imagina que tienes un discurso atractivo pero ante la primera pregunta que te hacen te quedas en blanco. Cuando practiques delante de la gente pídeles que te hagan preguntas, y prepara las respuestas con frases directas, simples y claras. Y las preguntas son importantes, porque, al fin y al cabo, son la muestra de interés de la otra parte. Si te hacen alguna pregunta sobre tu producto o proyecto, y la respuesta no es tan satisfactoria como el elevator pitch, la cosa irá muy mal. Por tanto, debes preparar, tanto como el elevator pitch, las posibles preguntas que pueden surgir al inversor. ¿Cómo prepararlas? No es fácil, y no podrás preparar el cien por cien de las preguntas.

Anticípate a las preguntas

6. Ser creativo. Si tu negocio es muy técnico intenta transmitirlo contando una historia. Para ello te proponemos utilizar el Storytelling, que es el arte de contar una historia. Con ello estarás conectando con tus oyentes a través de una historia con su personaje y su trama.

Ser creativo

7. Ser sincero. Si no sabes algo, no mientas. La confianza es un valor que cuesta ganarse pero que se pierde muy rápido con una mentira. Piensa que los inversores están muy bien relacionados entre sí y que una impresión negativa en uno de ellos puede pasarte factura a la larga.

Ser sincero

8. Crear curiosidad. No muestres todas tus cartas durante tu elevator pitch. Si, tras los 30 segundos, al inversor le interesa tu proyecto, te pedirá más información. Ese es el momento para aportar algo que tenga mucho valor, y que haga que el discurso anterior parezca poca cosa. Muchos emprendedores siguen la estrategia opuesta: Muestran lo mejor en el elevator pitch y dejan cositas accesorias para la pregunta de después. Es una mala estrategia, porque el inversor sentirá que hay pocas cosas buenas en tu proyecto. Sin embargo, si empiezas por lo bueno, y acabas por lo excelente, toda la conversación será un crescendo.

Crear curiosidad

9. Cuidar el lenguaje corporal como el discurso. Tienes que tener en cuenta el lenguaje corporal. Si estás presentando tu proyecto como una cosa fantástica y que va a funcionar sí o sí, pero tu cuerpo está mostrando miedo e inseguridad, es difícil que consigas transmitir ese sentimiento. Trata de controlar tus gestos y el tono de tu voz. El inversor sabe que, normalmente, el emprendedor va con un poco de miedo y respeto. Pero eso no significa que no tengas que trabajar por disimularlo.

Cuidar el lenguaje corporal como el discurso