El mundo de los eventos

mundo de los eventos

Donde sea necesario o beneficioso congregar a un grupo de personas habrá un evento. La producción de eventos está presente en todas las áreas del quehacer humano.
En los negocios, la ciencia, la educación, las artes, el deporte, la recreación, el turismo, etc. Donde mire, todos los días hay eventos.

Los eventos son herramientas poderosas para comunicar, difundir ideas, entretener, crear conciencia, celebrar, vender, solicitar ayuda, recaudar fondos, intercambiar experiencias, educar, capacitar o motivar.

Cada evento tiene un objetivo distinto, dependiendo de quién lo produzca. Una empresa tendrá por objetivo vender, fidelizar clientes o capacitar a su canal de distribución. Una universidad podría tener como objetivo atraer a los mejores postulantes para una carrera determinada. Una familia buscará a través de un evento, celebrar un acontecimiento importante para sus miembros. Una fundación utilizará los eventos como herramienta para recaudar fondos o sensibilizar a la comunidad con su causa.

Así también, los gobiernos y las autoridades locales tratarán, por medio de los eventos, mostrar la labor desarrollada o informar sobre las políticas públicas. Un ingeniero o un médico difundirán en un evento sus experiencias, de las cuales podrán beneficiarse muchos otros colegas. No importa en qué área usted se encuentre, en algún momento se convertirá en productor, promotor o participante de un evento.

La Economía de las Emociones

Según Tom Peters, el gurú del management, autor del best seller “En busca de la excelencia”,  hubo una época en que se fabricaban y vendían bienes. Le siguió una época en que se vendieron servicios. Hoy se deben fabricar EXPERIENCIAS, pero experiencias memorables. Es el advenimiento de la “economía de las experiencias”.

No importa en que área trabaje usted. Su empresa, su institución, su profesión, su causa tiene que ver con las personas y las personas hoy buscan más que un buen servicio, más que un buen producto, más que una causa noble: Buscan EMOCIONES… y esa es una de las tareas fundamentales de la producción de eventos: Crear emociones.

Ya sea que usted esté vendiendo bienes raíces, promoviendo una idea, capacitando a personas o lanzando un producto de alta tecnología, usted está en el negocio de las emociones. Si está en el negocio de las emociones, usted también está en el negocio de la producción de eventos.
Aléjese de los prejuicios, hablar del negocio de las emociones no significa manipular a las personas.

Por el contrario, significa entender a esas personas, ser empáticos, ponerse en sus zapatos, conocer sus sueños y tender un puente entre ellas y usted. Comprenda que la ansiada diferenciación o notoriedad no es más que un espejismo si usted no es capaz de entregar a sus clientes, a sus partidarios, a sus alumnos, a sus benefactores una experiencia memorable.

La producción de eventos es una de las actividades que tendrá mayor demanda y mejor remuneración durante los próximos años. No existe empresa, institución u organismo ya sea público o privado que no requiera de un productor de eventos.

La buena noticia: La gran mayoría sabe o intuye que reunir personas en torno a un evento es o puede ser beneficioso para sus fines.

La mejor noticia: Miles, millones de personas están dispuestas a asistir a eventos que tengan relación con (léase: tomen en cuenta) sus intereses, gustos, preferencias, valores, preocupaciones, sueños, anhelos, pretensiones, necesidades, etc., etc.

Las personas quieren ir a los eventos a divertirse, aprender, motivarse, conocer, comprar, ovacionar, protestar, relacionarse, apoyar, contribuir, participar, saber, ver, tocar, oler, gustar, escuchar, reír, llorar, admirar, celebrar, … ¿le cabe alguna duda de en qué negocio estamos?