La industria de los eventos a nivel mundial

industria de los eventos

Aunque sea paradójico, la industria de los eventos es uno de los segmentos más silenciosos de la economía. Silencio, porque para cualquier persona no experta en el tema, el sólo conocer las cifras que se manejan en este ámbito puede llegar a sorprenderlo.

En los medios de comunicación se ven por lo general más que nada los resultados a nivel social que produce determinado evento, pero ni siquiera la prensa especializada ausculta con profundidad los alcances de este sector.

Para graficar los anterior tomaremos el caso de un mercado bastante desarrollado en materia de eventos: Brasil.

En el año 2002, el Ministerio de Economía de ese país encargó un estudio para determinar la magnitud de esta actividad, su impacto en la economía y de esta forma orientar algunas políticas públicas, puestos en que existía la presunción de que la producción de eventos involucraba mucho a la pequeña y mediana empresa.

Los resultados de dicho estudio fueron más que sorprendentes, sólo a nivel de cifras se llegó a determinar que las productoras de eventos generaron durante el año 2001 más de 700.000 empleos directos, unos 2,3 millones de empleos indirectos y en términos financieros movieron recursos por más de US$ 6.000 millones. Fueron más de 80 millones de personas las que se reunieron en torno a más de 300.000 eventos durante ese año y gastaron en promedio casi US$ 80.

Sin duda, ya en términos de números las autoridades brasileras comprendieron que debían poner mayor atención a lo que estaba pasando en ese ámbito. Es así que las conclusiones más interesantes llegaron al constatar que por la naturaleza de las empresas de eventos, estas incorporaban a su actividad un sinnúmero de otras pequeñas y medianas compañías que apoyaban sus actividades. La externalización de servicios permitía que por cada productora de eventos que operaba en alguna ciudad, hubiera al menos 15 empresas que se beneficiaban de su desarrollo.

También se confirmó que más del 70% de los eventos eran de pequeña escala y a nivel comunal o regional, en promedio reunían algo más de 300 participantes, dejando muy atrás en cuanto a cifras a los mega eventos tan famosos en ese país. Asimismo, la investigación reveló que esta actividad tenía gran impacto en las ciudades más pequeñas, fomentando el turismo, la educación, la cultura y los negocios.

El Alcance Social

Hemos dado cuenta de este estudio, puesto que la seriedad de sus análisis y lo interesante de sus conclusiones nos ayudan a abrir la mente y situarnos correctamente en el ámbito de negocio que queremos desarrollar. En el mundo del marketing, es conocida la tendencia de que las empresas cada año están destinando mayores recursos a la producción de eventos dentro de su mix comercial en desmedro de los canales masivos.

Sin embargo reflexionar respecto al alcance social, al impacto que puede producir en el resto de la cadena empresarial, a los beneficios que puede atraer a la comunidad y a la economía el florecimiento de esta industria en nuestro país nos ayudará a tener una visión a largo plazo y a encontrar nuestro lugar en el mercado.

A todos nos gusta jugar en el equipo ganador, el de mayor potencial y se vislumbra con mejor futuro. Estamos convencidos que los actores que conforman el ámbito de la producción y organización de eventos pertenecen a ese equipo. En nuestro país, recién comienza a florecer esta actividad y ello está estimulando a un gran número de emprendedores motivados, dinámicos y entusiastas para desarrollarse profesionalmente y aprovechar las oportunidades que se presentan en la creciente demanda por eventos de nivel.

En las siguientes páginas abordaremos conceptos teóricos y prácticos en la producción y organización de eventos, pero también iremos recalcando la necesidad de que los empresarios estén siempre conectados con la realidad, con las tendencias sociales, económicas, políticas y culturales.

La clave para el éxito en este ámbito va más allá de realizar un evento impecable desde el punto de vista de la ejecución, va más allá de lo operativo, aun cuando ello es importante. El éxito acompañará a quienes puedan encontrar su “concepto único”, el elemento diferenciador, su propia piedra filosofal. Nos daremos cuenta que como actividad profesional las barreras de entrada al negocio de los eventos, en términos financieros o técnicos son relativamente bajas y por lo tanto podemos encontrarnos con las “pistas” altamente congestionadas de empresas haciendo cosas parecidas y con una alta calidad de ejecución.

Por ello, como reiteramos, la creatividad, el saber liderar, recoger información y transformarla en oportunidades será la verdadera vía para alcanzar los objetivos personales y profesionales que nos tracemos.