La Personalidad del Líder

personalidad del lider

Dado lo expuesto anteriormente, se entiende que es imposible dar un perfil acabado de la personalidad del líder, más aún teniendo en cuenta la singularidad del objeto de estudio de la psicología, sin embargo, podemos ir perfilando algunas características que complementen el ítem correspondiente.

  • Desde lo cognoscitivo el líder valora al seguidor y a la situación, fundamentales para anticiparse a la acción. Evalúa los obstáculos y los aspectos favorecedores para alcanzar las metas propuestas, planificando como sortear los primeros y potenciar los segundos. Se dispone a poner los objetivos en acción, mediante la comunicación, considerando su eficacia. Posteriormente evaluara resultados. Es obvio que esta estructuración es para fines didácticos, ya que en todo momento hay conductas explicitas e implícitas, conscientes e inconscientes, sobre la base de procesos dinámicos, siendo en tanto que el líder debe contar con flexibilidad suficiente como para variar, modificar o reafirmar alguna o varias modalidades, haciendo una lectura constante y exhaustiva de las circunstancias particulares, tomando en cuenta todas las variables pertinentes que existan o pudiesen surgir.
  • Una característica fundamental es la responsabilidad y capacidad de decisión, las que junto a la discriminación de los problemas fundamentales y accesorios, facilitará la resolución de los problemas emergentes, forjando así a un auténtico líder.  Estos aprendizajes, se inician desde la infancia, cuando los padres y tutores forjan la confianza en el niño, dejando que este asuma responsabilidades, goce de libertades y pueda tomar decisiones, acordes a cada período evolutivo. Si bien nunca es tarde para capacitarse, es una verdad de perogrullo considerar que cuanto más joven se inicie la formación, mayores alternativas tendrá la persona para afianzarse como líder, que al fin de cuentas, es un rol a desempeñar dentro de las relaciones humanas, como tantos otros.
  • También es fundamental para un buen líder conocer perfectamente su campo de acción, garantizando de este modo las decisiones acordes a las circunstancias, ejemplo de ello es un docente que se desempeñe en una escuela privada de clase media con perfiles e idiosincrasias específicas, que el mismo docente ejerza sus funciones en una escuela marginal. En la primera si el alumno no compra los útiles puede deberse a falta de responsabilidad del niño por no cursar la necesidad a los tutores, mientras que en la segunda, la misma situación puede remitir al desinterés familiar o simplemente a la falta de recursos para dicha adquisición. Que alguien sea líder en un ámbito, no quiere decir necesariamente que lo sea en todos, o sea el ejercicio es limitado.
    Alguien -un hombre por ejemplo- puede liderar exitosamente grupos humanos para un campeonato deportivo, sin embargo en el ámbito familiar tal vez, es su esposa quien conduzca -lidere- la dinámica contextual.
  • Si bien el líder debe conocer su campo de acción, no tiene por qué ser especialista en la materia, alcanza con tener una formación sólida e integral, que facilite la claridad y el conocimiento global de la actividad que desarrolla. En el ejemplo de la madre, no tiene que saber medicina sin embargo debe tener claro cuando sus seguidores tienen alguna dificultad que amerite la concurrencia urgente o dilatada al especialista.

El reconocimiento del líder es espontáneo para el resto del equipo, creyendo que está a la altura de las circunstancias. De no ser así, los seguidores tenderán a rechazarlo o restándole colaboración y/o atención, hasta pueden incluso entorpecer los objetivos.

Un hecho fundamental es saber que hay líderes en todos los niveles sociales, en todas las organizaciones, incluso en diferentes sectores de las mismas, en todas y en cada una de  las actividades, o sea los líderes están dispersos en todos los nichos sociales, y en todo tipo de relaciones humanas, lo que apuesta mayormente a la posición que en la mayoría de los casos, se trata de ejercer muchas condiciones adquiridas mediante el aprendizaje, contemplando las mencionadas series complementarias, que estudiamos al inicio de este capítulo.

Si bien, como hemos explicado el líder tiene factores genéticos y ambientales, o sea la combinación entre nacer líder y hacerse líder, es común que se conceptualice como líder carismático, aquel que tiene más componentes de tipo genéticos, generando una idealización y misticismo en particular, lo que hace que merezca un ítem aparte.

El líder carismático

Según la Biblioteca de Consulta Microsoft Encarta 2003 Carisma (Del lat. charisma, de agradar, hacer favores), y se refiere a la especial capacidad de algunas personas para atraer o fascinar o don gratuito que Dios concede a algunas personas en beneficio de la comunidad.

Se deduce de estas definiciones, que es un don de algunos pocos, con raíz genética y/o innata, pese a lo cual, podría aprenderse algunas técnicas que hagan suplir su ausencia o aumentar la presencia.

El líder carismático produce una especie de enamoramiento, consecuentemente admiración. Son personalidades seductoras y atractivas, que unen al grupo a su alrededor.

La comunicación también es una fortaleza, como la persuasión. Es una dificultad, que estos tipos de líderes favorecen a la dependencia de sus seguidores o sustituirlos, llegado el caso.

Dadas estas características, los seguidores tienen un juicio benévolo con él, mitigando errores o fallos que pudieran surgir en su gestión.

El carisma opera de facilitador para la función del líder, aunque no es imprescindible. De hecho hay líderes consensuados sin carisma reconocido, y hay personas con carismas que no son líderes, y ni siquiera les interesa serlo.

El líder negativo

Este tipo de líder, como lo hemos enunciado en el párrafo en que hablamos de la eficiencia- propone especialmente metas o modalidades cuestionables y trasgresoras, más allá de su eficacia.

Dentro de este tipo, existen varias clases:

a) Transgreden  claramente pautas morales,  respondiendo a la imagen del rey malo, aquellos que tenían conductas crueles para con sus seguidores.
b) Líderes que tratan bien a sus seguidores, pero que incentivan la crueldad para  los otros -líderes de grupos fundamentalistas-.
c) Líderes que no utilizan la crueldad, sin embargo incentivan el odio y la discriminación para con el resto, como los líderes de algunas sectas.
d) Líderes que menosprecian a sus seguidores, marcando su dependencia e infantilismo, sostenido en la necesidad humana de responder a otro “superior”, acordes a algunos liderazgos abusivos.
e) Líderes con gran caudal de destructividad, capaces de menoscabar no solamente  lo contemporáneo, sino patrimonios naturales y culturales de la humanidad. Muchas guerras han sido propulsadas por este tipo de liderazgo.

El anti líder

Enunciadas las características principales del líder, parece oportuno mencionar algunas de las personas que operan como anti líder.
La soberbia, pedantería, la omnipotencia,  la falta de escucha, la creencia de ser dueño de la verdad, por tanto no escucha otras alternativas, el no aceptar otras opciones, ni los errores que surjan, son algunos indicadores de este tipo de personalidades.
En el fondo son personas inseguras y acomplejadas, utilizando estos artilugios para no perder espacios de poder.

Obviamente no son cumplidores, ni en las formas ni en los contenidos, perdiendo la confianza de su equipo, restándole colaboración y hasta generando rechazo.  Contrarresta esta actitud, con posiciones autoritarias.

Estas dificultades lo bordean con actitudes egoístas, incluso deshonestas, porque prefieren preservar su posición estática, antes de evolucionar en pro al crecimiento y metas colectivas.

Les falta motivación y empuje, para incentivar y comprometer a los seguidores. Temen al fracaso, por lo tanto no se comprometen en los proyectos. Carecen de visión futurista, por lo que apenas puede resolver precariamente las dificultades del presente.

Esto es fundamental en especial en épocas actuales, cuando el cambio está instalado como un estilo social. Los objetivos muchas veces son ilusorios o no sustentables, condenando la mayoría de las veces al fracaso.

Generan ambientes tensos, atentando contra la cohesión, fundamental para el logro de objetivos. Los miembros del equipo suelen ser transitorios.