Mercado de los eventos

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Los Clientes

Conocer la tipología de los clientes que demandarán nuestros servicios es uno de los puntos de partida para generar un enfoque estratégico.

Saber dónde están nuestros clientes, cómo son, qué los motiva a requerir o participar de un evento permite buscar un nicho de mercado donde la empresa productora pueda tener ventajas diferenciales importantes y le sea económicamente atractivo. También permite auscultar el grado de competencia que puede encontrar en ese segmento y las barreras de entrada que existen.

Hemos esquematizado de forma simple los segmentos más importante, enunciando las características fundamentales y las principales motivaciones de estos grupos, sin embargo es necesario que el alumno recurra a más fuentes de información tales como medios de comunicación, informes estadísticos etc., con el fin de profundizar y mantener la información al día respecto de los sectores de su interés.

Clientes particulares: Las personas

Por lo general las motivaciones de las personas para solicitar un evento están relacionadas con su ciclo de vida, estado civil o estrato socioeconómico.

Los tipos de eventos que requieren están muy ligados a la tradición e idiosincrasia de la zona geográfica que habitan, la religión que profesan o la etnia a la que pertenecen. Es así por ejemplo, que en países como México la fiesta de 15 años para los adolescentes y sus familias tiene una connotación tanto o más importante que la del matrimonio en Chile. De hecho, la industria de los eventos en México mueve millones de dólares por año atendiendo esta tradición.

Si bien, a nivel hispanoamericano, como sucede en casi todo occidente, el matrimonio es uno de los eventos familiares más importantes en la vida, éste por lo general es planificado y organizado por los propios interesados y sus familiares.

Sin embargo, la tendencia de contratar los servicios de una productora está tomando cada día más fuerza, incluso en los sectores socioeconómicos medios.

En países como Estados Unidos, los “wedding planners” (planificadores de bodas) son un subgrupo de productores aparte mucho más especializados en este tipo de eventos debido a la importancia que los norteamericanos dan a este acontecimiento y a la inversión que realizan en él.

Ellos acompañan a sus clientes durante toda la transición desde la postura de argollas hasta la luna de miel, incluso participando de la elección y alhajamiento del nuevo hogar.  Programan varios “mini eventos” durante los meses previos al matrimonio y ofrecen a los novios una gran variedad de beneficios, los cuales obtienen gracias a la gran capacidad de negociación que tienen con los cientos de proveedores con los cuales trabajan.